15 mar. 2012

Los no muertos viven, 40 Putes Reviú 14.03.2012

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La Puta Opepé, "Los no muertos viven!" (Mixtape)

Per Dani Nicolau /

Resucitan los gerentes del club de los siempre originales, los estetas de la rima bandarra para patearte el culo y hacerte mover el bullate. Y lo hacen regalándonos esta apabullante mixtape con su habitual alarde pirotécnico y el palo cinemático al que asiduamente han tributado. Con la entrada, te entra la sintonía de Movierecord, la cortinilla de José Frade y una dramaturgia de dial que sintoniza veintisiete cortes entre cuñas radiofónicas retro -Radioactivitat, Onda Babylon-, himnos -revisionismo de "Chanelance" (Yo Gano, 2000) y "El Sistema" (Yo Gano, 2002)-, promos, demos, ridims, crates, skits y mash-ups, por vía de géneros diversos como el hip-hop, el dancehall o el funk.
Lo que  La Puta OPP nos ofrece aquí, y desde su génesis, no es sólo un buen puñado de temas bien hilvanados, sino un estilo de vida expansivo del que nos hacen partícipes con sus obsesiones y sus astorsies, con sus filias (la yesca y el fumeque, la cazalla y el vino de brik, las entradas espectaculares en clubs, el cabrioleo y el bunga bunga) y con sus fobias (las punanis engreídas, los políticos putrefactos y los pusilánimes frululús).
Junto a su imaginario psicotrónico, un espíritu truhán sobrevuela los versos suntuosos y rimas leoninas rapeadas por unos tíos con un carisma abrumador. La producción del "LNMV!" es fresca, tupida, a veces barroca, cargada de samples jocosos, y las letras cargadas de jerga, de juerga, incluso de jerna. Estilísticamente, encontramos rollo rank ("Amorós Boogie", "Dame tu Pum", "Xoxete"), el funk que cristaliza con el vacile genuinamente fonqui y el tumbao de un pimp al caminar ("El Yonki del Kinki Fonki", "Será Maravilloso", "Loberío Tunait") propio de su alter ego Los Cuñaos del Fonk, el ego trip irónico ("Es todo", sobre una insólita base, un bolero mejicano versionado por Los Javaloyas), o las vicisitudes de la cotidianeidad ("Un día más con Yimbo", de los Jawars Players, y con un Hermano L en estado de gracia).
La OPP se crece en parajes disolutos, con sus continuas referencias a la cultura pop/trash y guiños al folklore isleño mallorquín de mimbres costumbristas, dándole al conjunto un tono entusiasta y carente de animadversión. De todo el playlist, destaca "OK Corral", por los niveles de chulería sideral alcanzados en el flow, macarrónico pero classy a más no poder, marca de la casa (los samples de Batman recuerdan a producciones de MF Doom). Su eficacia coral es la de unos gánsteres atracando bancos con pistolas de juguete: OK Corral=KO Total. Junto con "Toca la Alarma" son los pepinos indiscutibles de este repertorio. En esta última, hacen gala lírica sobre una base inspirada en el clásico de Sister Nancy, "Bam Bam", y a partir de aquí entran los últimos temas muy a là Raggaflá. Contundencia a sacal pacal, que dirían ellos.
El fonkadelismo chispeante de El Xino, la disciplina prusiana de Don Manolo a los platos, el Xarro de las Calaveras como beatsmith de los ritmos gordos del grupo y la gallardía de El Hermano Ele inyectan las dosis caribeñas necesarias que lubrican las texturas tropicales más melódicas y las rimas sicalípticas, coronando el cóctel con una mecha corta que te estalla en los morros. Basta echar mano de los títulos de la mixtape para ver que estos son ya toda una declaración de intenciones, una compilación de acceso inmediato, con canciones pegadizas, pomposas e infalibles. Como el vudú jamaicano.
Como colofón, unas colabos con un plantel de prebostes como Kase O. de Violadores del VersoFundación Tony ManeroDoble HEl Puto Coke, Dave Bee o Chico Fontana, entre otros, que hace que tus featurings parezcan pura bosta. Alegra ver que sus buenas vibraciones y su mojo no han decaído un ápice, creando un contexto hedonista único, surtido de armonías vocales y timbres con retumbarama y slang propio de la germanía quinqui al que nos tienen acostumbrado.
En definitiva, una mixtape tan deslumbrante como los piños de Barry Gibb, con el que afianzan esta impetuosa rentrée en el mundo de los redivivos reveníos. La coda la ponen unos esquemáticos breakbeats, recordándonos que esto no es otra cosa que cajas y bombos, percusión y persuasión. Actitud, señoras y señores. Ah, una cosa: para liarla hay que tener clase.